Estos días están sucediéndose comunicados y acuerdos de la mayor parte de formaciones políticas de Navarra denunciando la intención de los ocupantes del Palacio Marques de Rozalejo, autodenominado Gaztetxe Maravillas, de organizar y difundir actos de homenaje a miembros de ETA.
Las actividades previstas comienzan este mismo miércoles con la charla "Vida y Memoria de Mikel Castillo" y terminan el día 27 en lo que llaman Gudari Eguna.
Para las víctimas navarras la celebración de estos actos es una barbaridad, una vergüenza y una humillación insoportable.
Denuncian que las instituciones navarras se ponen de perfil justificándo que no pueden intervenir en un local ocupado y se echan la pelota unos a otros. La sensación que tenemos es que "tapan su inacción y lavan sus conciencias con la adopción de acuerdos mostrando su repulsa". "estamos cansados de postureos y pedimos que se impida de la manera que sea la realización de cualquier acto de apoyo a etarras."
Recuerdan que a Mikel Castillo se le atribuye la muerte de Maria Cruz Yoldi, una mujer pamplonesa, madre de familia asesinada vilmente cuando trabaja como repartidora de periódicos. Ella debe ser la merecedora de los actos de memoria, justiticia y reparación y no su asesino.
Más allá de que estos actos se vayan a celebrar en un edificio ocupado ilegalmente, suponen una apología del terrorismo y deben impedirse.
Piden al Gobierno de Navarra claridad en sus acciones y en sus mensajes sobre el terrorismo de ETA. Nuestra asociación ha denunciado en diversas ocasiones la utilización torticera por parte del gobierno de Barkos del lenguaje con las expresiones "todas las víctimas" y "todas las violencias", igualando la violencia de ETA, banda terrorista que ha dejado casi 900 muertos, con otras muertes que poco o nada tienen que ver.
También recuerdan que ya denunciaron cuando el Gobierno de Navarra en febrero de 2017 realizó un acto oficial de reconocimiento y reparación a "las víctimas por actos de motivación política" al que invitó a familiares de miembros de ETA, entre ellos a los de la familia de Mikel Castillo, e incluso fueron protagonistas en la lectura del manifiesto.
Por eso insisten en que este tipo de conductas ambiguas con respecto al terrorismo de ETA no pueden tener cabida en nuestra sociedad e insisten para que las administraciones asuman sus responsabilidades e impidan de la manera que sea todo tipo de homenaje y exaltación a ETA y a sus miembros.